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5 errores comunes al usar el foam roller y cómo evitar lesiones musculares
El foam roller se ha convertido en una de las herramientas más populares para la recuperación muscular en casa, especialmente en personas activas o que pasan muchas horas sentadas. Es fácil de conseguir, relativamente económico y, cuando se utiliza correctamente, puede ayudar a disminuir el dolor muscular, la rigidez, mejorar la movilidad y favorecer la recuperación después del entrenamiento o de largas jornadas de trabajo sentado.Sin embargo, en consulta veo con mucha frecuencia personas que llegan con más dolor o molestias después de usarlo. No porque el foam roller no funcione, sino porque se está utilizando sin criterio, con demasiada presión o sin entender qué tejido se está trabajando.Existe la creencia de que “entre más duele, mejor funciona”, y ese es uno de los errores más comunes. El cuerpo no responde bien al dolor excesivo ni a la agresión constante de los tejidos. Una mala técnica puede generar irritación muscular, aumentar la sensibilidad al dolor o incluso empeorar molestias previas.Como fisioterapeuta, considero que el foam roller es una excelente herramienta de autocuidado, siempre que se use de forma adecuada. Por eso, en este artículo te explico los 5 errores más comunes al usar el foam roller y, lo más importante, qué hacer en su lugar para que realmente te ayude a recuperarte y no a lesionarte.
Enero 21, 2026